
Desde pequeña siempre fui una gran deportista y en la medida que fui creciendo, me di cuenta que cada vez me era más difícil realizar actividades físicas. Miro fotos y tengo tantos recuerdos de mi niñez, me impresiona ver como podía participar y disfrutar de tanta actividad deportiva y de esparcimiento como carreras, acrobacias, andar a caballo, voleibol… cosas que ya son sólo parte del pasado.
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Esto me ha significado buscar alternativas en actividades de bajo impacto como la natación y pilates. Otras actividades cotidianas que para mí son un verdadero desafío son andar en bicicleta, dado la dificultad que tengo en mantener el equilibrio y las caminatas que apenas las puedo realizar debido al cansancio físico que me acarrean.
Mi mayor crecimiento se ha dado en el ámbito de aceptar mis limitaciones y aceptar la ayuda de las personas que se encuentran a mi alrededor, sin considerarme una persona discapacitada. Esto facilita, tanto mi vida como la de la gente que me quiere y rodea, ya que disminuye en ellos la preocupación de que algo me pase.
Debo reconocer que es muy difícil vivir con esta enfermedad sola, para poder seguir adelante ha sido importantísimo el soporte incondicional que me han entregado mis padres desde un principio, luego de Jaime, mi esposo y finalmente de mis tres hijas. Estas, a pesar de su corta edad, saben de mi enfermedad y comprenden que hay muchas cosas que nunca podremos hacer juntas, me refiero a actividades físicas ya que en el resto soy una madre 100%.
Hoy soy absolutamente autovalente, trabajo, soy mamá y esposa. Sólo le pido a Dios me permita seguir así a pesar de los obstáculos que me va poniendo con cada brote, los cuales no podría sobrellevar sin el apoyo incondicional de mi familia como lo mencioné anteriormente. Quiero compartir con ustedes que yo tomé la decisión de vivir intensamente, sin dejar que esta enfermedad sea un obstáculo en mi ruta y no me permita llegar a mi destino.
Colegas les quería comentar que todo esto está en la disposición de cada uno de nosotros, se que no es fácil, pero el pensar positivo ayuda muchísimo y sobre todo el tener las ganas de escuchar y aferrarse a lo que uno mas quiere, en mi caso, mi hija y mi familia, actualmente estoy sin tratamiento y con mis controles 1 vez al año, donde le llevo a mi Dra. mis exámenes de resonancias y los rutinarios exámenes que me realizo mensualmente, para mi Dra. y para mi es como un milagro, ya que como llegué a sus manos debería haber quedado con algún tipo de secuela.
Por último, les digo que Dios envía pruebas que muchas veces pensamos que no podremos soportar, pero piensen que sólo él sabe el porqué y a quien enviarle este tipo de pruebas, él sabe que las personas que reciben esto es porque podrán sobrellevarlo y salir adelante, hay cosas peores en la vida y actualmente soy una persona agradecida, ya que mi enfermedad me ha enseñado a ver otras cosas de la vida y valorarlas el doble.
Les envío un gran abrazo a la distancia a todas las personas que padecen y a los que están recién experimentando otra etapa distinta de la vida, pero nunca olviden por favor que SE PUEDE SALIR ADELANTE.
Cariños a todos.
