.
Mi nombre es Soraya Fernández, tengo 37 años y me diagnosticaron esclerosis múltiple en julio del año 1998. Todo era tan extraño para mí, porque al principio pasé como por cinco médicos, para que alguien me digiera que era lo que tenía.
Todo comenzó con un cosquilleo en la yemas de los dedos, luego en dedo entero y a medida que iba pasando el tiempo, siguió la molestia al brazo,
.
hasta que al final con exámenes en mano me dijeron: “usted tiene esclerosis múltiple” ¿y qué es eso? – dije yo - y así vinieron muchas preguntas en mi cabeza.
Me dijeron no te vas a morir, pero no tiene cura. En esos años el tratamiento que había era de muy caro y sólo podía recurrir al corticoide en caso de brote.
Hoy en día, me atiendo con la doctora Scherpenisse y me trato con Rebif (interferón beta), estoy estable, pero la lucha que he tenido con la Isapre no es menor, aparte de lidiar con esta enfermedad, he tenido que pelear con el sistema de salud para poder tener algún tipo de cobertura, gracias a Dios lo pude lograr, pero si no fuera por la ayuda y la orientación que me ha brindado la doctora, creo que no lo habría hecho. Las fuerzas a veces se agotan, pero gracias al apoyo de mi familia, esposo e hija, he sido capaz de pararme cada vez que me siento abatida.
